La inolvidable estrella de “Dirty Dancing” y “Ghost”, Patrick Swayze, murió el lunes a los 57 años, después de haber peleado contra un cáncer de páncreas que lo llevó a dar entrevistas para celebrar la vida y desmentir varias veces su muerte anunciada.
“Patrick Swayze está vivo, bien y disfrutando de su vida”, aclaró en varias ocasiones a través de comunicados la portavoz de Swayze, Annett Wolf, para acallar los rumores que se multiplicaron en sitios de internet sobre la muerte del actor, que fue diagnosticado en enero de 2008 con cáncer de páncreas.
“Espero que en el futuro, la prensa se piense dos veces antes de imprimir inexactitudes y pinte una desagradable foto en momentos en que tengo mucho para estar agradecido”, declaró Swayze en marzo de este año cuando la noticia de su muerte corrió como la pólvora en la web.
El comediante y bailarín de 57 años fue nominado tres veces a los Globos de Oro y saboreó la verdadera fama de Hollywood sin dejarse llevar por las extravagancias, según resaltaron sus colegas de plató.
El hombre, que fue uno de los galanes del cine más deseado en los años 80 y 90, con éxitos como “Dirty Dancing” o el marido fantasma de Demi Moore en “Ghost”, se casó con su novia de la adolescencia Lisa Niemi en 1975, y se mantuvieron unidos hasta su muerte este lunes, toda una proeza en Hollywood, donde alguna vez confesó su lucha contra el alcoholismo.
Según investigaciones médicas, el cáncer de páncreas es una de las formas más letales de la enfermedad, en la que sólo uno de cada 10 pacientes vive unos cinco años tras el diagnóstico.
“Empecé una nueva quimioterapia y, una vez más, soy uno de los suertudos con cáncer de páncreas que responde bien al tratamiento”, dijo el actor en uno de sus tantos desmentidos de su propia muerte. Al afirmar que le resultaban increíbles las noticias fatalistas sobre sí mismo, Swayze siempre recalcó que había “demasiadas cosas positivas pasando en su vida” desde que se enteró de su enfermedad.
Patrick Swayze no tuvo hijos con su esposa Lisa, actriz y coreógrafa como él, a quien conoció en las clases de baile que daba la madre del actor en Texas (sur de Estados Unidos), donde nació en 1952. Rubio, alto, fornido y de facciones marcadas, fue elegido “El hombre más sexy” de la revista People, en 1991 cuando era el galán de los grandes éxitos de taquilla de la época.
Swayze debutó en el cine en 1979 en el musical “Skatetown, USA”, pero luego de realizar durante años papeles en series de televisión, acarició la gloria en 1987 gracias a la cinta “Dirty Dancing”, donde como profesor de danza de una jovencita menuda interpretada por Jennifer Grey pegó en el mundo entero por la música y el baile. El actor escribió y cantó una de las canciones más populares de aquella película: “She’s like the wind”.
Vuelve a la gran pantalla en 1989 con una película de serie B, “Road House”, sin mayor éxito y un año después llega la oportunidad de interpretar al lado de Demi Moore y Ghoppi Goldberg “Ghost”, donde se convierte en el amor asesinado y luego fantasma de la trama. En 1991, llegó otro protagónico, en “Point Break” junto a Keanu Reeves, quien hacía una de sus primeras incursiones en el cine en esta trama de surfistas y aventureros estafadores.
Entre mediados de los 90 y la década del 2000, el actor tuvo algunas actuaciones que le valieron buena crítica como “Donnie Darko”, al lado de Jake y Maggie Gyllenhaal en 2001, pero fueron disminuyendo drásticamente sus oportunidades en el cine. En plena fiebre de los “remake” no quedó por fuera “Dirty Dancing 2″, donde le concedieron un papel muy pequeño en un largometraje que significó un gran fracaso en la taquilla.
La actriz Maribel Verdú ha sido galardonada hoy con el Premio Nacional de Cinematografía correspondiente al año 2009, que concede cada año el Ministerio de Cultura. Dotado con 30.000 euros, este galardón está dirigido a los profesionales del ámbito del cine español que durante el año anterior han desarrollado la labor profesional “más sobresaliente”.
Presidido por el director general del ICAA, Ignasi Guardans, el jurado ha estado compuesto por el premiado el año pasado, el actor Javier Bardem; la subdirectora general de Promoción y Relaciones Internacionales del ICAA, Rosario Alburquerque, en calidad de vicepresidenta; y como secretaria (con voz pero sin voto) Stella Alonso, jefa del Servicio de Promoción.
Un premio de larga tradición
El Jurado se completó con el presidente de la Academia de Cine, Alex de la Iglesia; Francisco Casal, en representación de la FAPAE; Joaquín Oristrell (ALMA); y Jorge Bosso (Unión de Actores). Nuria Vidal, Marina Fuentes y Mariela Besuievsky, como “personalidades del prestigio” del mundo del cine completan los miembros del jurado.
En 2007, el premio recayó en el compositor de música para cine Alberto Iglesias. Un año antes el Ministerio galardonaba al director y guionista Joaquín Jorda. También han recibido este premio, que se entrega desde 1980 (año en el que el premiado fue Carlos Saura), los directores Manuel Gutiérrez Aragón, Montxo Armendáriz o Víctor Erice; los actores Mercedes Sampietro, Marisa Paredes o Carmelo Gómez; o el distribuidor y exhibidor Enrique González Macho, entre otros. Como es tradición, esta distinción se entrega cada año en el marco del Festival de Cine de San Sebastián.
Maribel Verdú, nacida el 2 de octubre de 1970 en Madrid, recibió el año pasado la Medalla de Oro de la Academia Española de Cine y en 2007 su primer Goya, el de mejor actriz por “Siete mesas de billar francés”, de Gracia Querejeta. Fue el año pasado cuando se puso a las órdenes de Francis Ford Coppola para rodar “Tetro”, un drama ambientado en Buenos Aires y protagonizado junto a Carmen Maura, Alden Ehrenreich y Vicent Gallo, y que llegaba a las pantallas españolas la semana pasada.
También el año pasado estrenó “Gente de mala calidad” (2008) de Juan Cavestany y “Los girasoles ciegos” (2008) de José Luis Cuerda, por la que fue candidata al Goya a la mejor actriz, y regresó al teatro con la obra “Un dios salvaje”, una versión de Jordi Galcerá de la obra de Yasmina Reza, que protagonizó con Aitana Sánchez-Gijón.
Entre las películas de Maribel Verdú destacan “El año de las luces” (1986), de F. Trueba; “Amantes” (1991), de V. Aranda, la que marcaría “un antes y un después” en su labor cinematográfica; “Salsa rosa” de M. Gómez Pereira (1991); “Belle époque” (1992), de F.Trueba; “Canción de cuna”, de Garci (1994); “La buena estrella” (1997), de R. Franco, o “El laberinto del fauno” (2006) de Guillermo del Toro.
El actor, director, guionista y productor Jerry Lewis, uno de los cómicos más importantes del cine en la década de los 50 y 60, recibirá el Premio Humanitario Hersholt de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficos de Hollywood durante la próxima ceremonia de los Oscar.
El galardón le será concedido en la entrega de los premios de Academia, que se celebrará el 22 de febrero en Los Ángeles. El premio recompensa los trabajos humanitarios de actores y Lewis lo recibirá por su labor en la ayuda a personas que padecen distrofia muscular. El actor, que en la actualidad tiene 82 años, empezó a colaborar con esta causa ya en los años 50, desde entonces es presidente de la Asociación de Distrofia Muscular.
La carrera de Jerry Lewis despuntó a mediados de los años 40 al asociarse con Dean Martin. Un productor los vio actuar juntos en el Copacabana y les ofreció un contrato con el sello Paramount Pictures. Rodaron 16 películas juntos. Después Lewis siguió en solitario en películas como The Bellboy (1960), The Ladies’ Man (1961), The Nutty Professor (1963), The Disorderly Orderly (1964), The Family Jewels (1965) y The King of Comedy (1983).
La actriz española Penélope Cruz admite que está “obsesionada” por el cine y que sueña con ponerse detrás de la cámara “en el futuro” aunque “todavía no”. “Estoy obsesionada por el cine. Y esa obsesión marca mi vida. Cuando sueño siempre sé desde qué perspectiva estoy contemplando una Escena”.
La actriz, que afirma que es capaz de dormirse en “cualquier sitio, incluso en los aviones”, se encuentra actualmente rodando la adaptación a la gran pantalla del musical “Nine”, a las órdenes de Rob Marshall, y asegura que hasta ahora cantaba “bajo la ducha” y con un karaoke privado.
La madrileña alude a las semejanzas que comparte con su personaje de María Elena, al que interpreta en el último trabajo del director Woddy Allen, “Vicky Cristina Barcelona”, en el que también actúan el español Javier Bardem y la estadounidense Scarlett Johansson. “Mi madre cuenta que cuando tenía seis o siete años era muy temperamental y gritaba a mis padres en la calle, me tiraba al suelo y pataleaba. Pero no me acuerdo”, explica.
Equipara el estatus de “genio” que una vez atribuyó al director español Pedro Almodóvar con el de Allen, una cualidad que cree es consecuencia de la combinación entre “carácter, genes y ellos mismos”.
“Ninguno de los dos son conformistas, quieren aprender constantemente y son muy curiosos con la vida”, apunta Cruz, para añadir que Almodóvar y Allen se diferencian fundamentalmente en que el primero dedica meses a ensayar antes del rodaje y el neoyorquino no.
La actriz Ana Fernández ha destacado que el premio de la Radio y Televisión de Andalucía a la trayectoria profesional, que recibe dentro del Festival de Cine Europeo de Sevilla, es el “colofón” a una década de trabajo, que comenzó con “Solas”, de Benito Zambrano, y es el principio de la siguiente.
En rueda de prensa, la actriz ha atribuido a esta película el hecho de que entrara a trabajar en el cine y se ha mostrado “muy agradecida y sorprendida” por el premio, “que además tiene dotación económica, y eso está muy bien”, ha resaltado.
En “Solas”, Ana Fernández hizo su primer papel como protagonista y gracias a este personaje obtuvo, entre otros, el Goya a la mejor actriz revelación y el Iris de Plata del Festival de Cine de Bruselas.
La actriz sevillana ha destacado que le gusta mucho este premio, que recibe en una gala en el Teatro Lope de Vega, y ha subrayado que “me lo dais en mi ciudad y en un festival de cine europeo”, que le gusta más que el norteamericano y que, según dijo, tiene “más calidad”.
También ha agradecido que sea la RTVA la que le conceda el premio, “la cadena donde di mis primeros pasitos en imagen” y donde en los tres años que estuvo trabajando hizo de presentadora, de chica del tiempo y también alguna serie juvenil.
“La experiencia en Canal Sur me ayudó a afrontar el papel en ‘Solas’”, ha asegurado Ana Fernández, que ha expresado su deseo de que en la próxima década sea igual de fructífera que la última, en la que ha hecho más de treinta películas entre cine y televisión.
La actriz ha asegurado que este premio le ha hecho “mirar hacia atrás” y ha encontrado que sus trabajos “tienen puntos en común”, lo que le ocurre por casualidad porque siempre elige sus papeles “por puro instinto”.
Ana Fernández estuvo en la rueda de prensa junto al director general de RTVA, Rafael Camacho, quien destacó que la actriz ha trabajado en la última década con José Luis Garci en “Historia de un beso” (2002); con Pedro Almodóvar en “Hable con ella” (2002); o con Miguel Hermoso en “Lola Flores” (2007), entre otros directores.
Ha destacado que ha hecho en numerosas películas de “mujer andaluza, pero siempre fuera del tópico”, y ha afirmado que en la última década “no borraría nada” de su trayectoria profesional” a pesar de que ha tenido “experiencias duras, pero no malas”.
Defensora confesa del cine español, que “está maltratado últimamente”, también ha resaltado la calidad del cine iberoamericano. Así, ha recordado que ha intervenido en películas en varios países suramericanos como Venezuela y Chile.
La entrega del premio a la actriz coincidirá con la proyección de la película “El libro de las aguas”, largometraje del director Antonio Giménez-Rico en el que ha participado Canal Sur y que está basado en la novela homónima del escritor cordobés Alejandro López Andrada.
La actriz sevillana ha avanzado que hará un papel en la próxima película de Miguel Hermoso sobre la vida de Antonio Machado.
El actor estadounidense Paul Newman, una de las últimas grandes leyendas del Hollywood dorado, falleció hoy en su domicilio de Connecticut a los 83 años víctima de un cáncer de pulmón.
Esta tarde su fundación emitía un comunicado de condolencias en el que rendía homenaje a esta leyenda de la gran pantalla. “Paul aprovechó lo que la vida tenía que ofrecerle, y mientras él mismo rehusaba reconocer que estaba haciendo algo especial, en realidad estaba cambiando las vidas de mucho gracias a su generosidad, humor y humanidad. Su legado vive a través de la caridad que ha demostrado”, indicaba la nota remitida por el vicepresidente de la Fundación Newman’s Own, Robert Forrester.
Newman fundó en 1982 una marca de productos alimenticios llamada ‘Newman’s Own’, cuyos beneficios de ese año fueron donados íntegramente a actividades de caridad. Se calcula que a fecha de hoy la empresa supera los 200 millones de dólares (casi 137 millones de euros) en donaciones.
Una leyenda
Newman, que nació el 26 de enero 1925, y se convirtió en uno de los grandes mitos de la historia del cine, estaba retirado desde 2002, tras el rodaje de ‘Camino a la perdición’, donde compartió escenas con Tom Hanks, a las ordenes de Sam Mendes. En 2006, tuvo otro acercamiento con el séptimo arte al poner voz a Doc Hudson, uno de los protagonistas de la película de animación ‘Cars’. Newman, originario de Shaker Heights, Ohio, nació en el seno de una familia de madre húngara y padre judío alemán. Estudió Economía en el Kenyon College de Ohio y durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como marino en la Armada. Después de la contienda estudió Arte Dramático en Yale.
El teatro constituyó su primera escuela como actor. Newman pasó así por el Actor’s Studio, donde coincidió con otros grandes intérpretes como, Steve McQueen, James Dean, Geraldine Page o Marlon Brando. En 1953 debutó en Broadway con la obra ‘Picnic’, de William Inge.
Aunque su debut cinematográfico tuvo lugar en 1954 en ‘El cáliz de plata’, de Victor Saville, su primer gran éxito en la gran pantalla llegó de la mano del realizador Robert Wise, que le dio el papel principal de ‘Marcado por el odio’ (1956) en donde encarnó al boxeador Rocky Graziano. Después su carrera fue consolidándose con títulos como ‘El zurdo (1958), de Arthur Penn, en el que representaba al legendario pistolero del Oeste, ‘Billy el Niño’.
En esa fecha consiguió otra de sus mejores interpretaciones en ‘La gata sobre el tejado de zinc’ (1958), de Richard Brooks, una adaptación de la obra de Tennesse Williams en la que compartió cartel con Elisabeth Taylor. Ese mismo año rodó ‘El largo y cálido verano’ junto a Joan Woodward que se convertiría en su segunda esposa y con la que ha formado una pareja de gran estabilidad a lo largo de 50 años. Newman estuvo casado primeramente con Jacky Witte, de la que se divorció en 1958 y que es la madre de sus hijos Scott, Susan y Stephany.
Otros éxitos de su carrera llegaron con ‘La ciudad frente a mi’ (1959), de Vincent Sherman; ‘Éxodo’ (1960), de Otto Preminger, versión cinematográfica del ‘best-seller’ de Leon Uris sobre la formación del Estado de Israel; ‘El buscavidas’ (1961), de Robert Rossen; o ‘La leyenda del indomable’ (1967), de Stuart Rossenberg. En esa década, concretamente en 1966, logró un enorme éxito en Hollywood con ‘Harper, detective privado’, de Jack Smight, una superproducción de cine negro.
Paul Newman trabajó también con otros grandes directores como Alfred Hitchcock (’Cortina rasgada, 1966), George Roy Hill (’Dos hombres y un destino’, 1969) junto a Robert Redford; John Huston (’El hombre de Mackintosh’, 1973), John Guillermin (’El coloso en llamas’, 1974), Robert Altman (’Buffalo Bill y los indios’, 1976) o James Ivory (’Esperando a Mr. Bridge, 1990).
A finales de la década de los sesenta, Paul Newman diversificó su actividad dedicándose también a la producción y dirección. A partir de entonces manifestó su deseo por hacer otro tipo de cine, muy centrado en los personajes y menos en la acción. Nacieron así películas como ‘Rachel, Rachel’ (1968), ‘Casta invencible (1971) y ‘El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas’ (1972). En 1984 dirigió ‘Harry e hijo’ y tres años después ‘El zoo de cristal’.
En los ochenta, sus papeles en el cine se fueron acomodando a su edad. Son los años de ‘Ausencia de malicia’ y ‘Distrito apache: El Bronx’ (1981), de Sidney Pollack; ‘Veredicto final’ (1982), de Sidney Lumet o ‘El color del dinero’ (1986), con Martin Scorsese en la dirección. El papel del veterano jugador de billar que guía los pasos de una promesa, interpretada por Tom Cruise, la valió el Oscar de la Academia, para el que había sido propuesto hasta seis veces -en 1994 recibiría uno honorífico, por el conjunto de su carrera y por ser uno de los actores con más títulos a sus espaldas-. En 1989 interpretó ‘El escándalo Blaze’ de Ron Shelton.
Premios
Su carrera ha estado plagada de premios entre los que figuran un Oscar Honorífico en 1985, otro al mejor actor por ‘El color del dinero’ en 1986 y el Premio Humanitario Jean Hersholt, también de la Academia de Hollywood, en 1993 además de haber sido candidato a la preciada estatuilla en múltiples ocasiones.
Asimismo, entre otros galardones obtuvo cuatro Globos de Oro (Mejor actor de reparto de serie en 2006; Premio Cecil B. DeMille en 1984; Mejor director por ‘Rachel, Rachel’ en 1969 y Globo de Oro a la nueva estrella del año en 1957 por ‘El cáliz de plata’).
Por otra parte, el actor ha sido también muy conocido por su desbordante afición por las carreras de automóviles. De hecho, Newman participó profesionalmente en algunas de ellas, al tiempo que montó diversos negocios relacionados con la cocina y la alimentación con los que, en ocasiones, destinó parte de los beneficios a obras solidarias.
Fecha y lugar de nacimiento: 1 de junio de 1937, en Memphis, Tennessee (Estados Unidos).
Se alista en las fuerzas aéreas norteamericanas (1955-1960); actúa en Los Ángeles City Colllege; se matricula en Los Ángeles Community College e interviene en la obra The Royal Hunt of the Sun (1966); debuta en Broadway con la obra Hello, Dolly (1967).
Premios:
Oscar al Mejor Actor Secundario por Million Dollar Baby (2004); Nominado al Oscar al Mejor Actor por Cadena perpetua (1994); Nominado al Oscar al Mejor Actor Secundario por El reportero de la calle 42 (1987) y por Paseando a Miss Daisy (1989); Oso de Plata al Mejor Actor del Festival de Berlín por Paseando a Miss Daisy (1989); Globo de Oro al Mejor Actor de Comedia o Musical por Paseando a Miss Daisy (1989); Nominado al Globo de Oro al Mejor Actor Dramático por Cadena perpetua (1994); Nominado al Globo de Oro al Mejor Actor Secundario por El reportero de la calle 42 (1987) y por Million Dollar Baby (2004).
Otros datos:
Casado y divorciado de Jeanette Adar Bradshaw (1967-1979); casado con Myrna Colley-Lee (1984); padre de Alphonse, Saifoulage y Morgana, y de Deena, en adopción); obtiene la licencia de piloto de aviones; entre sus propiedades figura el local Ground Zero Blues, en Clarksdale, en el estado de Mississippi.
Al cumplir los cincuenta años, Morgan Freeman empezaba a despertar de un letargo cinematográfico en el que apenas había desarrollado una mínima expresión de sus facultades artísticas. Freeman se enfrentaba a una personalidad compleja, el proxeneta Fast Black en El reportero de la calle 42, siendo nominado al Oscar como mejor actor secundario, una estatuilla que conseguiría dos años más tarde con Paseando a Miss Daisy. El actor de raza negra conocía el material original del Premio Pulitzer Alfred Uhry ya que había representado al paciente y afectivo chófer Hole Colburn sobre los escenarios. En su concepción del personaje Morgan Freeman denota un sentido de la naturalidad en una línea similar a la exhibida por Gene Hackman. Su papel del reo Red Redding, confinado en la prisión federal de Shawshank, en Cadena perpetua —un retorno a los ambientes carcelarios de Brubaker— corrobora esta sistematización en la forma de actuar de Freeman.
En los últimos tiempos, Freeman ha segmentado su actividad cinematográfica en tres campos: la dirección (Bopha!), su particular contribución al resurgir del cine catastrofista (Estallido, Hard Rain, Pánico nuclear y Deep Impact, en una sorprendente composición de presidente de los Estados Unidos) y su presencia cada vez más continuada en el thriller (Estallido, Seven, El coleccionista de amantes, Reacción en cadena), decidido a tomar el relevo o a ocupar el espacio dejado por Danny Glover, quien ha dedicado en los últimos decenios buena parte de su actividad cinematográfica a la serie Arma letal. Por su parte, Freeman también se ha procurado una suerte de «franquicia» encarnando al doctor Alex Cross en El coleccionista de amantes y su continuación, La hora de la araña. Un ejemplo más de la voluntad de Morgan Freeman por romper ciertos tabúes al dar vida a un intuitivo y perspicaz, especialmente dotado para la observación, médico miembro del cuerpo del FBI, a la caza y captura de un «asesino en serie». Una tipología de personajes que hasta hacía pocos años estaba acotado en los Estados Unidos a intérpretes de raza blanca, al igual que el cargo de presidente de los Estados Unidos, una máxima representación que Morgan Freeman ostenta en Deep Impact.
En definitiva, Freeman parece haber experimentado una «segunda juventud», que ha tratado de aprovechar merced a una notable actividad cinematográfica, diversificada en varios frentes. Pero a pesar de la bonanza profesional por la que ha atravesado Freeman en los últimos años su mayor lamento sigue siendo que nunca ha sido escogido para liderar una historia romántica junto a una mujer interesante y atractiva.
Los productores norteamericanos parecen seguir confiándole proyectos que se materialicen en un conflicto, en la mayoría de ocasiones, enfrentádole a un personaje masculino de comportamientos antagónicos y/o disímiles —Tim Robbins en Cadena perpetua; Keanu Reeves en Reacción en cadena; Christian Slater en Hard Rain; Gene Hackman en Bajo sospecha, o Ben Affleck en Al límite de la verdad, entre otros— mientras que la relación que mantiene con las coprotagonistas de algunas de las películas en las que ha intervenido (Persiguiendo a Betty, El coleccionista de amantes, La hora de la araña) suele ofrecer una imagen más paternal. Servidumbres de una veteranía que, sin embargo, no parecen menoscabar el ánimo de Morgan Freeman al liderar un buen número de thrillers.
Fecha Nacimiento: 11/05/1978 Ciudad Nacimiento: Pont-Audemer Provincia Nacimiento: Normandía País Nacimiento: Francia Estatura: 171 cm. Color ojos: Azul Color cabello: Castaño
Ha salido en las portadas de las revistas de moda más importantes: Vogue, Elle, Cosmopolitan… Ni más ni menos que 40 portadas en dos años. Los fotógrafos más ilustres la han inmortalizado: Dominique Isserman, Herb Ritts, Arthur Elgort, Paolo Roversi… París-Match declara que “el alma de todas las chicas pin-up de los años 50 se reencarnan en Laetitia”, tal y como refleja su pose para el famoso calendario de Pirelli, edición 1999. Lo que Judith Mascó consiguió una vez, aparecer en la portada del especial bañadores de la revista Sports Ilustrated, ella lo hace tres años consecutivamente, desde 1997 a 1999. Uno de los escasos desnudos con que ha abierto la revista Rolling Stone es con ella, afirmando que Laetitia Casta es la modelo más tórrida del 98.
Pocas mujeres devienen verdaderas instituciones. Su belleza, ya inmortal, ha convertido a Laetitia en un orgullo nacional. En el año 2000, el voto de 16.000 alcaldes la convierte en “Marianne”, símbolo de Francia. Una escultura de ella con el pecho desnudo figura en todos los ayuntamientos del país. Un honor que han merecido antes únicamente mujeres de la talla de Brigitte Bardot, Carole Bouquet o Catherine Deneuve. Un año más tarde y con tan sólo 23 años, Laetitia da a luz a una hermosa niña fruto de su relación con Stephane Sednaoui.
Muchas modelos, con mayor o peor fortuna, han cruzado la pasarela de la moda hacia el cine. Ella lo ha conseguido con pocos títulos pero de lujo, como “Astérix y Obélix”, junto a Gérard Depardieu, la película más cara del cine francés en su momento. Tras protagonizar “Gitano”, junto al bailarín Joaquín Cortés, le llueven los proyectos. Con el soporte de público y crítica, la ninfa que revoloteaba en ese bosque de la normandía francesa está decidida a seguir triunfando por los senderos del séptimo arte.